Published On: Mon, Nov 11th, 2019

Lifschitz dijo que va a colaborar con Perotti, pero admitió que hace días que no hablan

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El gobernador Miguel Lifschitz dijo en conferencia de prensa que instruyó a todos sus ministros y ministras para que estén a disposición de los colaboradores del futuro gobierno de Omar Perotti para brindar la información que les soliciten o generar reuniones de trabajo para facilitar la transición. El actual mandatario volvió a remarcar que está a entera disposición de su sucesor y que “las puertas de todos los ministerios están abiertas” para las personas que designe el gobernador electo. Pero también reconoció que en los últimos días no cruzó palabra con quien lo precederá en la gobernación.

Este lunes quedan exactamente 30 días para el cambio de gobierno y no hay señales de acercamiento entre las partes en una transición que quedó congelada en el tiempo.

Lifschitz reconoció dos reuniones mano a mano con Perotti; varias reuniones de la comisión de transición, aunque ninguna en las últimas semanas; y algunos encuentros bilaterales entre el ministro de Gobierno, Pablo Farías, y Rubén Michlig, el exministro Coordinador de Jorge Obeid, en nombre del nuevo gobierno.

Además hubo algunos ministros que se reunieron con el senador Danilo Capitani (suena como ministro de Desarrollo Social) y del presidente del PJ santafesino, Ricardo Olivera, con la ministra de Educación, Claudia Balagué. Pero nada más. No hubo sintonía fina en la transición.

“Hace un tiempo, ya unas cuantas semanas, que no ha habido reuniones. Nosotros intentamos hacer algunas nuevas reuniones con la comisión de transición, pero por diversos motivos eso no se concretó”, dijo y aseguró que está dispuesto a reunirse en su despacho o donde sea con Perotti.

Todo pareció romperse cuando Lifschitz aceptó enviar el presupuesto antes del 10 de diciembre, algo que le había prometido a Perotti que no iba a suceder. “Esto lo vuelvo a aclarar”, dijo Lifschitz al respecto y argumentó: En su momento yo acepté el pedido que me había hecho Omar de postergar la presentación hasta después del 10 de diciembre, contraviniendo en todo caso lo que dice la Constitución de la provincia, pero la respuesta por unanimidad en la Cámara de Senadores y por amplia mayoría en Diputados fue que las Cámaras me piden que lo envíe dentro de los plazos previstos”.

Por eso aseguró que está trabajando en un proyecto de presupuesto genérico y similar a los anteriores porque no recibieron respuestas del equipo de Perotti al ofrecimiento de que acercaran “sus ideas, sus propuestas, sus perspectivas, sus criterios”.

“Obviamente deberá someterse al debate legislativo donde el gobernador electo tiene sus representantes en ambas cámaras”, aclaró Lifschitz que podría verse en la particular situación de elaborar el presupuesto y, si no se aprueba antes del 10 de diciembre, al mismo tiempo tener que votarlo como diputado, cargo para el que fue electo.

Ante la consulta de UNO Santa Fe sobre ese tema, el gobernador respondió: “No sé cómo va a ser el proceso en la Legislatura, si se va a tratar con esta conformación o no; si va a tener media sanción. Eso va a depender del trámite legislativo, pero hay que tener en cuenta que estamos con poco tiempo, hay plazos muy acotados”.

“En el caso de que ese tema –continuó– se discutiera después del 11 de diciembre, obviamente lo vamos a analizar en esa ocasión. Lo que ratifico y se lo dije al propio Omar Perotti, con quien tengo una relación de respeto y de aprecio desde hace muchos años, es que nosotros vamos a colaborar de aquí al 11 de diciembre y después del 11 de diciembre con el gobierno entrante. Sobre todo en el primer año, si al gobierno de Omar Perotti le va bien, también lo siento como una responsabilidad propia la de colaborar y contribuir, más allá de que va a depender de la gestión del gobernador. Pero vamos a contribuir antes del 11 de diciembre como gobierno y después del 11 de diciembre vamos a hacerlo desde la Legislatura”.

De todas formas, Lifschitz volvió a tomar distancia de los ruidos que se produjeron en la comunicación con los integrantes del futuro gobierno. “El ritmo de la transición no lo podemos marcar nosotros”, dijo y agregó: “Eso depende de las demandas y de las definiciones políticas del propio gobernador electo”.

Sin embargo, y a pesar de dejar la pelota en cancha del gobernador electo, Lifschitz marcó la necesidad de lograr acuerdos ante las complejidades que tiene un cambio de gobierno en un contexto de crisis como el que está viviendo la Argentina y que afecta directamente a la provincia.

Prioridades

En ese sentido, dijo que la situación general lo obligó a tomar definiciones de prioridades. La número uno son los sueldos, jubilaciones y pensiones con cláusula gatillo. Mientras que la prioridad número dos es garantizar los servicios esenciales, fundamentalmente salud, la política social y alimentaria para lo que ya dispuso un refuerzo de partidas.

“Estamos haciendo los máximos esfuerzos y las previsiones que están a nuestro alcance para que no haya inconvenientes. Ahora, hay temas sobre los que hay que estar tomando decisiones en los próximos días o en los primeros de diciembre. Para dar un ejemplo, a partir de las fiestas empieza todo el cronograma de licencias del personal administrativo y policial“, ejemplificó.

Luego añadió: “Esto hay que preverlo y organizarlo para tratar de que todas estas situaciones no alteren la prestación de esos servicios esenciales como en Salud. Son cosas relativamente sencillas, operativas a las que la gente de Salud y de todas las áreas están habituadas pero alguien tiene que empezar a tomar decisiones”.

Ante la descripción de esa situación, UNO Santa Fe le preguntó qué le responde Perotti a esos planteos que requieren definiciones de quien va a gobernar. “No, no he hablado con él en los últimos días. Obviamente Omar tiene experiencia y conoce la gestión, al igual que sus colaboradores. Supongo que estarán tomando los recaudos necesarios”, respondió y dejó en claro que la relación entre ambos no está pasando por un buen momento.

Ante las últimas convocatorias fallidas al equipo de transición de Perotti, Lifschitz cambió de estrategia. Ahora, el mandatario optó por poner todo a disposición y que las responsabilidades del funcionamiento del Estado a partir del 11 de diciembre queden del lado de quien fue electo en junio pasado. Y para que no queden dudas, lo hizo de forma pública y ante toda la prensa.

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