En un esfuerzo por frenar el crecimiento descontrolado del jabalí en la Provincia de Buenos Aires, se publicó una nueva disposición en el Boletín Oficial que establece un marco regulatorio para su control. La normativa forma parte de una política ambiental que incluye una lista de 100 especies exóticas invasoras consideradas entre las más dañinas del mundo.
La resolución responde a los serios impactos que estas especies generan en los suelos, la vegetación y la fauna nativa, además de los perjuicios económicos sobre cultivos, producción ganadera y los riesgos sanitarios asociados a la transmisión de enfermedades.
En este contexto, se habilita la caza del jabalí bajo estrictas condiciones: la actividad estará prohibida en zonas urbanas, suburbanas y en lugares con presencia frecuente de personas. Solo se podrá llevar a cabo a una distancia mínima de 300 metros con armas de perdigones y 1.500 metros con armas de bala. Además, se contemplará el análisis de solicitudes específicas presentadas por los municipios.
Antes de la nueva disposición provincial, estas restricciones ya regían en distritos como Tordillo, Azul, Mar Chiquita, Tapalqué y Carmen de Patagones. La normativa ahora se extiende a toda la provincia, con el objetivo de unificar criterios y garantizar un control más efectivo de la especie.
