Celebración de hoy
San Benigno de Todi, Predicador mártir: Abogado de los presos

San Benigno de Todo sufrió la persecución cristiana: Por predicar la fe, San Benigno fue encarcelado y atormentado con muchos suplicios. Biografía y vida
Coronilla a la Misericordia

Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Jueves y Consagración
Lecturas del día
Génesis 2,18-25.
El Señor Dios dijo: «No conviene que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada». Entonces el Señor Dios modeló con arcilla del suelo a todos los animales del campo y a todos los pájaros del cielo, y los presentó al hombre para ver qué nombre les pondría. Porque cada ser viviente debía tener el nombre que le pusiera el hombre. El hombre puso un nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo; pero entre ellos no encontró la ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y cuando este se durmió, tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar vacío. Luego, con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. El hombre exclamó: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre». Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne. Los dos, el hombre y la mujer, estaban desnudos, pero no sentían vergüenza.
Salmo 128(127):
Bienaventurados los que temen al Señor. (R).
Bienaventurados los que teméis al Señor, los que seguís sus caminos. Porque comeréis el fruto del trabajo de vuestras manos; benditos seréis y favorecidos. /R.
Tu mujer será como una vid fructífera en los rincones de tu casa; tus hijos, como plantas de olivo en torno a tu mesa. /R.
He aquí, así es bendecido el hombre que teme al Señor. El Señor te bendiga desde Sión: que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida. /R.
Marcos 7,24-30.
En aquel tiempo, Jesús se fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. En seguida, una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio. Él le respondió: «Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros». Pero ella le respondió: «Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos». Entonces él le dijo: «A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija». Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio. Palabra del Señor.
