Celebración de hoy
Los Siete Santos fundadores de los Siervos de María

Los siete Santos fundadores siervos de María se retiraron al monte Senario para servir a la Virgen María, fundando una Orden bajo la Regla de san Agustín
Coronilla a la Misericordia

Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Lunes y Consagración
Lecturas del día
Maria, hoy se nos muestra cómo los fariseos buscan a Jesús no con un corazón abierto, sino con la intención de ponerlo a prueba, exigiendo una señal del cielo.
Presta atención a las lecturas de hoy.
Génesis 4,1-15.25.
El hombre se unió a Eva, su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín. Entonces dijo: «He procreado un varón, con la ayuda del Señor». Más tarde dio a luz a Abel, el hermano de Caín, Abel fue pastor de ovejas y Caín agricultor. Al cabo de un tiempo, Caín presentó como ofrenda al Señor algunos frutos del suelo, mientras que Abel le ofreció las primicias y lo mejor de su rebaño. El Señor miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miró a Caín ni su ofrenda. Caín se mostró muy resentido y agachó la cabeza. El Señor le dijo: «¿Por qué estás resentido y tienes la cabeza baja? Si obras bien, podrás mantenerla erguida; si obras mal, el pecado está agazapado a la puerta y te acecha, pero tú debes dominarlo».
Caín dijo a su hermano Abel: «Vamos afuera». Y cuando estuvieron en el campo, se abalanzó sobre su hermano y lo mató. Entonces el Señor preguntó a Caín: «¿Dónde está tu hermano Abel?». «No lo sé», respondió Caín. «¿Acaso yo soy el guardián de mi hermano?». Pero el Señor le replicó: «¿Qué has hecho? ¡Escucha! La sangre de tu hermano grita hacia mí desde el suelo. Por eso maldito seas lejos del suelo que abrió sus fauces para recibir la sangre de tu hermano derramada por ti. Cuando lo cultives, no te dará más su fruto, y andarás por la tierra errante y vagabundo». Caín respondió al Señor: «Mi castigo es demasiado grande para poder sobrellevarlo. Hoy me arrojas lejos del suelo fértil; yo tendré que ocultarme de tu presencia y andar por la tierra errante y vagabundo, y el primero que me salga al paso me matará». «Si es así», le dijo el Señor, «el que mate a Caín deberá pagarlo siete veces». Y el Señor puso una marca a Caín, para que al encontrarse con él, nadie se atreviera a matarlo.
Adán se unió a su mujer, y ella tuvo un hijo, al que puso el nombre de Set, diciendo: «Dios me dio otro descendiente en lugar de Abel, porque Caín lo mató».
Salmo 50(49):
Ofreced a Dios un sacrificio de alabanza. (R).
Dios el Señor ha hablado y ha convocado a la tierra, desde la salida del sol hasta su ocaso. No te reprendo por tus sacrificios, porque tus holocaustos están siempre ante mí. /R.
¿Por qué recitas mis estatutos y profesas mi pacto con tu boca, aunque aborreces la disciplina y echas atrás mis palabras?. /R.
Te sientas a hablar contra tu hermano; contra el hijo de tu madre, difundes rumores. Cuando haces estas cosas, ¿he de hacer oídos sordos? ¿O piensas que soy como tú? Te corregiré poniéndolas ante tus ojos. /R.
Marcos 8,11-13.
En aquel tiempo, llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Jesús, suspirando profundamente, dijo: «¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo». Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla. Palabra del Señor.
