Evangelio de hoy 20 de febrero, 2025

Celebración de hoy

Santos Jacinta y Francisco: Videntes de la Virgen de Fátima

Santos Jacinta y Francisco: Videntes de la Virgen de Fátima

Santos Jacinta y Francisco Marto, siendo aún muy niños, aceptaron con humildad su grave enfermedad. Son los niños videntes de Nuestra Señora de Fátima

Coronilla a la Misericordia

 Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Jueves y Consagración

Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Jueves y Consagración

Por la Sagrada Eucaristía, Cuerpo y Sangre de Cristo, rogamos por nuestra santidad y crecimiento en la fe. Oramos por tus intenciones

Lecturas del día

Maria, hoy vemos que Jesús se detiene a preguntar a sus discípulos quién creen que Él es. Este relato nos invita a examinar nuestra propia fe y a decidir si estamos dispuestos a dejar atrás dudas y temores para aceptar la verdad revelada por nuestro Señor.

Presta atención a las lecturas de hoy.

Génesis 9,1-13.

Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra. Ante ustedes sentirán temor todos los animales de la tierra y todos los pájaros del cielo, todo lo que se mueve por el suelo, y todos los peces del mar: ellos han sido puestos en manos de ustedes. Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento; yo les doy todo eso como antes les di los vegetales. Solo se abstendrán de comer la carne con su vida, es decir, con su sangre. Y yo pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes: pediré cuenta de ella a todos los animales, y también pediré cuenta al hombre de la vida de su prójimo. Otro hombre derramará la sangre de aquel que derrame sangre humana, porque el hombre ha sido creado a imagen de Dios. Ustedes, por su parte, sean fecundos y multiplíquense, llenen la tierra y domínenla».

Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos: «Además, yo establezco mi alianza con ustedes, con sus descendientes, y con todos los seres vivientes que están con ustedes: con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra. Yo estableceré mi alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra».

Dios añadió: «Este será el signo de la alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros: yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi alianza con la tierra».

Salmo 102(101):

Desde el cielo, el Señor contempla la tierra.(R).

Las naciones venerarán tu nombre, Señor, y todos los reyes de la tierra tu gloria, cuando el Señor haya reconstruido Sión y aparecido en su gloria; cuando haya atendido a la oración de los desamparados y no haya despreciado su plegaria. /R.

Que esto quede escrito para la generación venidera, y que sus criaturas futuras alaben al Señor: «El Señor miró desde su santa altura, desde el cielo contempló la tierra, para oír el gemido de los prisioneros, para liberar a los condenados a morir». /R.

Los hijos de tus siervos permanecerán, y su posteridad continuará en tu presencia, para que el nombre del Señor sea proclamado en Sión, y su alabanza, en Jerusalén, cuando se reúnan los pueblos, y los reinos, para servir al Señor. /R.

Marcos 8,27-33.

En aquel tiempo, Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas». «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro respondió: «Tú eres el Mesías». Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres». Palabra del Señor.

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