Evangelio de hoy 21 de marzo, 2025

Celebración de hoy

San Nicolás de Flüe (Hermano Klaus) Ermitaño: Santo de la Paz

San Nicolás de Flüe (Hermano Klaus) Ermitaño: Santo de la Paz

San Nicolás de Flüe (Hermano Klaus), en consenso familiar, se fue a vivir a las montañas sin comer durante 19 años, es Místico que solo comía la Eucaristía

Coronilla a la Misericordia

 Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Viernes y Consagración

Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Viernes y Consagración

Por la Pasión de nuestro Señor, invocamos la Misericordia de Dios por la paz del mundo y en los hogares. Oramos por tus intenciones

Lecturas del día

Maria, hoy se nos presenta la parábola de los viñadores homicidas. Esta historia revela el rechazo de los enviados de Dios y la transferencia del Reino a un pueblo nuevo. Cristo denuncia la dureza de corazón de los líderes religiosos de su tiempo.

Presta atención a las lecturas de hoy.

Génesis 37,3-4.12-13a.17b-28a.

Israel amaba a José más que a ningún otro de sus hijos, porque era el hijo de su vejez, y le mandó hacer una túnica de mangas largas. Pero sus hermanos, al ver que lo amaba más que a ellos, le tomaron tal odio que ni siquiera podían dirigirle el saludo.

Un día, sus hermanos habían ido hasta Siquém para apacentar el rebaño de su padre. Entonces Israel dijo a José: «Tus hermanos están con el rebaño en Siquém. Quiero que vayas a verlos».

José fue entonces en busca de sus hermanos, y los encontró en Dotán. Ellos lo divisaron desde lejos, y antes que se acercara, ya se habían confabulado para darle muerte. «Ahí viene ese soñador», se dijeron unos a otros. «¿Por qué no lo matamos y lo arrojamos en una de esas cisternas? Después diremos que lo devoró una fiera. ¡Veremos entonces en qué terminan sus sueños!». Pero Rubén, al oír esto, trató de salvarlo diciendo: «No atentemos contra su vida». Y agregó: «No derramen sangre. Arrójenlo en esa cisterna que está allá afuera, en el desierto, pero no pongan sus manos sobre él». En realidad, su intención era librarlo de sus manos y devolverlo a su padre sano y salvo. Apenas José llegó al lugar donde estaban sus hermanos, estos lo despojaron de su túnica, la túnica de mangas largas que llevaba puesta, lo tomaron y lo arrojaron a la cisterna, que estaba completamente vacía. Luego se sentaron a comer. De pronto, alzaron la vista y divisaron una caravana de ismaelitas que venían de Galaad, transportando en sus camellos una carga de goma tragacanto, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganamos asesinando a nuestro hermano y ocultando su sangre? En lugar de atentar contra su vida, vendámoslo a los ismaelitas, porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne». Y sus hermanos estuvieron de acuerdo. Pero mientras tanto, unos negociantes madianitas pasaron por allí y retiraron a José de la cisterna. Luego lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de plata, y José fue llevado a Egipto.

Salmo 105(104):

Acuérdate de las maravillas que ha hecho el Señor. (R)

Cuando el Señor hizo caer el hambre sobre la tierra y arruinó la cosecha que los sustentaba, envió delante de ellos a un hombre, José, vendido como esclavo. /R.

Hasta que se cumplió su predicción, y la palabra del Señor le dio la razón. /R.

El rey envió y lo liberó, el jefe de los pueblos lo puso en libertad. Lo hizo Señor de su casa y señor de todos sus bienes. /R.

Mateo 21,33-43.45-46.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: «Respetarán a mi hijo». Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: «Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia». Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?». Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo». Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos». Al oír estos ejemplos, los jefes de los sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús se refería a ellos. Hubieran deseado arrestarlo, pero tuvieron miedo del pueblo que lo consideraba como un profeta». Palabra del Señor.

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