Evangelio de hoy 7 de marzo, 2025

Celebración de hoy

Santas Perpetua, Felicidad y Compañeros Mártires Cristianos

Santas Perpetua, Felicidad y Compañeros Mártires Cristianos

Santas Perpetua y Felicidad fueron dos mujeres encarceladas durante las persecuciones cristianas. Entregaron sus vidas al ser devoradas por fieras

Coronilla a la Misericordia

 Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Viernes y Consagración

Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Viernes y Consagración

Por la Pasión de nuestro Señor, invocamos la Misericordia de Dios por la paz del mundo y en los hogares. Oramos por tus intenciones

Lecturas del día

Maria, hoy nos presenta una enseñanza profunda sobre el ayuno y el significado de la presencia de Jesús entre nosotros. Los discípulos de Juan el Bautista preguntan a Jesús por qué sus discípulos no ayunan. En la respuesta de Jesús, veremos que Él nos invita a comprender el sentido del ayuno no como una simple práctica externa, sino como un acto de preparación y espera.

Presta atención a las lecturas de hoy.

Isaías 58,1-9a.

Así dice el Señor, tu Dios: ¡Grita a voz en cuello, no te contengas, alza tu voz como una trompeta: denúnciale a mi pueblo su rebeldía y sus pecados a la casa de Jacob! Ellos me consultan día tras día y quieren conocer mis caminos, como lo haría una nación que practica la justicia y no abandona el derecho de su Dios; reclaman de mí sentencias justas, les gusta estar cerca de Dios: «¿Por qué ayunamos y tú no lo ves, nos afligimos y tú no lo reconoces?». Porque ustedes, el mismo día en que ayunan, se ocupan de negocios y maltratan a su servidumbre. Ayunan para entregarse a pleitos y querellas y para golpear perversamente con el puño. No ayunen como en esos días, si quieren hacer oír su voz en las alturas. ¿Es este acaso el ayuno que yo amo, el día en que el hombre se aflige a sí mismo? Doblar la cabeza como un junco, tenderse sobre el cilicio y la ceniza: ¿a eso lo llamas ayuno y día aceptable al Señor? Este es el ayuno que yo amo, oráculo del Señor: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no despreocuparte de tu propia carne. Entonces despuntará tu luz como la aurora y tu llaga no tardará en cicatrizar; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor. Entonces llamarás, y el Señor responderá; pedirás auxilio, y él dirá: «¡Aquí estoy!». 

Salmo 51(50):

Un corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás. (R)

Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad; en la grandeza de tu compasión borra mi ofensa. Lávame a fondo de mi culpa y de mi pecado, límpiame. /R.

Porque yo reconozco mi ofensa, y mi pecado está siempre delante de mí: «Contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo ante tus ojos». /R.

Porque no te agradan los sacrificios; si ofreciera un holocausto, no lo aceptarías. Mi sacrificio, oh Dios, es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo despreciarás. /R.

Mateo 9,14-15.

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?». Jesús les respondió: «¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero llegará el momento en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán». Palabra del Señor.

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