Evangelio de hoy 8 de mayo, 2025

Evangelio de hoy – Pildorasdefe.net
Jueves, 8 de mayo, 2025

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🙏Oración de preparación

Jesús, levanto mi mirada al cielo, sabiendo que es el Padre quien me atrae hacia Ti, que eres Pan vivo que ha bajado del cielo para dar vida al mundo. No vienes solo a enseñarme con palabras, sino a entregarte como alimento verdadero, aquel que nutre el alma y transforma el corazón endurecido. Dame siempre hambre de Ti, Señor. Amén. (Qriswell Quero, Pildorasdefe.net)

Maria, disfruta de un tiempo de paz en la mañana con la Oración del Día, para ponerte en la Presencia de Dios.

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Celebración de hoy

Nuestra Señora de Luján: Patrona de Argentina, Uruguay, Paraguay

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Nuestra Señora de Luján se encuentra en el Santuario de Luján, centros de peregrinación más importantes de Latinoamérica: Historia de la Virgen de Luján

Coronilla a la Misericordia

 Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Jueves y Consagración

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Por la Sagrada Eucaristía, Cuerpo y Sangre de Cristo, rogamos por nuestra santidad y crecimiento en la fe. Oramos por tus intenciones

Lecturas del día

Maria, hoy, se nos introduce en el corazón del misterio de la Eucaristía y en la profundidad del amor del Padre que atrae hacia Jesús a quienes desean la vida eterna.

Presta atención a las lecturas de hoy.

Hechos 8,26-40.

El Ángel del Señor dijo a Felipe: «Levántate y ve hacia el sur, por el camino que baja de Jerusalén a Gaza: es un camino desierto». Él se levantó y partió. Un eunuco etíope, ministro del tesoro y alto funcionario de Candace, la reina de Etiopía, había ido en peregrinación a Jerusalén y se volvía, sentado en su carruaje, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu dijo a Felipe: «Acércate y camina junto a su carro». Felipe se acercó y, al oír que leía al profeta Isaías, le preguntó: «¿Comprendes lo que estás leyendo?». Él respondió: «¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?». Entonces le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él.

El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente: «Como oveja fue llevado al matadero; y como cordero que no se queja ante el que lo esquila, así él no abrió la boca. En su humillación, le fue negada la justicia. ¿Quién podrá hablar de su descendencia, ya que su vida es arrancada de la tierra?» El etíope preguntó a Felipe: «Dime, por favor, ¿de quién dice esto el Profeta? ¿De sí mismo o de algún otro?». Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este texto de la Escritura, le anunció la Buena Noticia de Jesús.

Siguiendo su camino, llegaron a un lugar donde había agua, y el etíope dijo: «Aquí hay agua, ¿qué me impide ser bautizado?». Y ordenó que detuvieran el carro; ambos descendieron hasta el agua, y Felipe lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el etíope no lo vio más, pero seguía gozoso su camino. Felipe se encontró en Azoto, y en todas las ciudades por donde pasaba iba anunciando la Buena Noticia, hasta que llegó a Cesarea.

Salmo 66(65):

Que toda la tierra clame a Dios con alegría. (R)

Bendigan a nuestro Dios, pueblos, hagan resonar en voz alta su alabanza; Él ha dado vida a nuestras almas, y no ha dejado resbalar nuestros pies. /R.

Escuchen ahora, todos los que teman a Dios, mientras declaro lo que ha hecho por mí. Cuando apelé a él con palabras, la alabanza estaba en la punta de mi lengua. /R..

Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni su bondad. /R.

Juan 6,44-51.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en el libro de los Profetas: Todos serán instruidos por Dios. Todo el que oyó al Padre y recibe su enseñanza, viene a mí. Nadie ha visto nunca al Padre, sino el que viene de Dios: solo él ha visto al Padre. Les aseguro que el que cree, tiene Vida eterna. Yo soy el pan de Vida. Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron. Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo». Palabra del Señor.

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