La celebración de hoy
Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, Fiesta
Coronilla a la Misericordia
Reza ahora la
Coronilla
Jesús en ti Confío
Coronilla a la Divina Misericordia de Hoy Jueves y Consagración
Lecturas del día
Maria, hoy, Jesús que nos invita a una conversión verdadera del corazón que transforme no solo nuestras acciones exteriores, sino también nuestras actitudes interiores.
Presta atención a las lecturas de hoy.
Primera lectura: 2 Corintios 3,15 – 4,1.3-6.
Hermanos y hermanas, hasta hoy, cada vez que los israelitas leen los libros de Moisés, un velo cubre sus mentes. Pero al que se convierte al Señor, se le cae el velo. Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad.
Nosotros, en cambio, con el rostro descubierto, reflejamos, como en un espejo, la gloria del Señor, y somos transfigurados a su propia imagen con un esplendor cada vez más glorioso, por la acción del Señor, que es Espíritu. Por eso, investidos misericordiosamente del ministerio apostólico, no nos desanimamos. Si nuestro Evangelio todavía resulta impenetrable, lo es sólo para aquellos que se pierden, para los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les ha enceguecido el entendimiento, a fin de que no vean resplandecer el Evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y nosotros no somos más que servidores de ustedes por amor de Jesús. Porque el mismo Dios que dijo: «Brille la luz en medio de las tinieblas», es el que hizo brillar su luz en nuestros corazones para que resplandezca el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro de Cristo.
Salmo 85 (84): La gloria del Señor morará en nuestra tierra. (R)
Escucharé lo que Dios proclama; el Señor, porque proclama la paz a su pueblo. Cercana está su salvación a los que le temen, la gloria morará en nuestra tierra. /R.
La bondad y la verdad se encontrarán; la justicia y la paz se besarán. La verdad brotará de la tierra, y la justicia mirará desde el cielo. /R.
El Señor mismo dará sus beneficios; nuestra tierra dará su fruto. La justicia caminará delante de él, y la salvación, por el camino de sus pasos. /R.
Evangelio: Mateo 5,20-26.
En aquellos días, Jesús dijo a sus discípulos: «Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: «No matarás», y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y solo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo». Palabra del Señor.
