La Federación de Centros Comerciales de Santa Fe (FECECO) emitieron un comunicado en el que alertan por el cierre de oficinas de ARCA (ex AFIP) en la región, así como ocurre en varios puntos del país.
Afirman que esta medida llevada a cabo en distintas localidades santafesinas perjudica a los contribuyentes en
múltiples aspectos, como la distancia que deben recorrer para realizar diferentes gestiones de forma personal.
En el caso de las empleadas de casas particulares, estas oficias les brinda la posibilidad liquidar aportes, por lo que ven dificultado el cumplimiento de sus obligaciones.
También se ven afectados emprendedores y monotributistas que requieren orientación presencial.
Por LT10, Julio Cauzzo, presidente de FECECO, afirmó que «el primer caso que se presentó en la región fue en Gálvez, hace un mes atrás, y ante estas decisiones no podemos hacer nada». A su vez, indicó que «a la gente se le complica tener que trasladarse de una localidad a otra para realizar trámites, debido al cierre de las oficinas».
En tanto, Cauzzo dijo que «está pasando en varias reparticiones, y no saben cuáles van a ir dejando de funcionar».
Respecto a la intención de Nación de impulsar las gestiones a que se realicen únicamente online, el referente de centros comerciales aseguró que «en algunos lugares de la provincia hay problemas de conectividad y el monotributista que tiene que hacer factura, o bien el comerciante, tiene estas dificultades y requiere otras alternativas al modo virtual para hacer trámites».
«Los monotributistas y emprende dores son los más perjudicados. Si no tenés el asesoramiento presencial, se les complica mucho», aseveró.
Fuente: LT10
Dificultades en el acceso a trámites y servicios
- Mayor distancia para realizar gestiones: Los contribuyentes de localidades sin sede
se ven obligados a recorrer largas distancias hasta las oficinas activas, lo que implica
mayores costos de traslado y pérdida de tiempo. Esta situación afecta especialmente
a adultos mayores, personas con movilidad reducida y sectores con menores
recursos económicos. - Reducción en la atención personalizada: El cierre de oficinas limita el acceso a la
asistencia presencial para resolver dudas, realizar consultas y completar trámites
complejos. Esto impacta principalmente a quienes no cuentan con conexión a
internet o no están familiarizados con herramientas digitales. - Perjuicio a grupos específicos: Sectores como el de trabajadoras de casas
particulares, que utilizaban estas oficinas para liquidar aportes, ven dificultado el
cumplimiento de sus obligaciones. También se ven afectados emprendedores y
monotributistas que requieren orientación presencial.
Impacto en las economías locales
- Desincentivo a la formalización: La ausencia de una administración tributaria
cercana puede desalentar a pequeños comercios y emprendedores a formalizar su
actividad, afectando negativamente la recaudación a mediano y largo plazo. - Menor impulso al desarrollo regional: La presencia de oficinas fiscales facilita el
acompañamiento, la asistencia y la seguridad jurídica necesarias para promover la
inversión y el desarrollo económico en cada localidad.
Aumento de la incertidumbre e ineficiencias
- Demoras en la atención: La concentración de la demanda en menos oficinas genera
cuellos de botella, con demoras en los turnos y en la resolución de trámites.
Mayor carga administrativa: La necesidad de trasladarse o realizar gestiones de
manera remota incrementa la carga operativa y los costos indirectos para los
contribuyentes.
El cierre de oficinas de ARCA representa un retroceso en términos de accesibilidad, equidad
y calidad de los servicios tributarios, especialmente para quienes residen en el interior del
país y para los sectores más vulnerables. Además, tiene consecuencias negativas sobre la
formalización, la recaudación y el desarrollo local.
Desde FECECO, instamos a quienes tienen injerencia en estos procesos decisorios —muchas
veces alejados de la realidad cotidiana de nuestra sociedad— a que gestionen con urgencia
la revisión y reversión de estas medidas.
