Es un iceberg enorme, de 380km. Casi dos veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires. Ahora viaja lentamente por el mar antártico. Se desprendió del sector llamado «plataforma de hielo Brunt». Está en la isla de Wight, un sector en el que el Reino Unido tiene una activa presencia.
Justamente, fueron los británicos los que documentaron y alertaron sobre el quiebre de esa enorme masa de agua dulce congelada que se desprendió de la Antártida. Es el tercer desprendimiento que se produce en esa zona del continente blanco, pero este es el de mayor tamaño registrado.
Pero no fue una sorpresa porque un elemento previo, que también preocupa a los científicos, operó como una alarma.Una grieta en el hielo de 14 km de largo en la Antártida
Desde hace tiempo, los británicos registran el movimiento expansivo de una grieta que apareció en la plataforma de hielo Brunt. Colocaron sensores en diferentes puntos del sinuoso recorrido de la grieta. Además, con drones, grabaron a diario la evolución de la cavidad que se hacía más larga y más profunda.
El pasado 20 de mayo, un estruendo les confirmó a los científicos que la grieta era una división total. El gigantesco iceberg se había formado y comenzaba a separarse de campo de hielo. Tiene una superficie de 380 km2 y una altura de 150 metros. Los británicos llevan décadas documentando estas grietas que se abren en ese continente.
Uno de los científicos de la base británica asimiló el proceso al de un parto. “Sabíamos que se avecinaba. Desde que los glaciólogos observaron por primera vez la ampliación de Chasm-1 (el nombre de ese campo helado) los equipos científicos y de operaciones de BAS han estado anticipando el evento de desprendimiento», dijo el especialista Oliver Marsh.
