El sol continúa en su Ciclo Solar 25, con una actividad altamente inusual. Esta sucesión de llamaradas Clase M produjo ciertas eyecciones de masa coronal que, en mayor o menor medida llegarán a la Tierra.
Más allá de los inconvenientes que se presentan en las telecomunicaciones, lo que nos importa siempre mencionar es primordialmente los efectos sobre los organismo (plantas, animales y humanos) ya que el impacto de la radiación provoca daños graves que, además, están exacerbados por la acumulación por la gran constancia que han tenido lo eventos solares desde hace unos meses y que se extenderán hasta noviembre de este año.
Entre ellos, los más simples pero no menos molestos son: sentirse mal o peor en general, migraña, presión en la cabeza o los oídos, depresión, angustia, tristeza, ansiedad, falta de energía, agotamiento, desgano, molestias e inflamación intestinal, en articulaciones y musculares, nerviosismo e irritabilidad.
A esto debemos sumarle la afectación de la memoria a corto plazo, las palpitaciones, insomnio, nuestro sistema de defensa agotado, y riesgos cardiovasculares. Por lo que debemos estar atentos ante cualquier síntoma o molestia y acudir a nuestro médico de confianza.
Es recomendable el uso de complementos que eliminen la radiación de las tormentas solares y las toxinas para darle el alivio que nuestro organismo necesita para su pronta recuperación y mejor funcionamiento, como son la zeolita y el dióxido de cloro.
También es conveniente un buen descanso, con las horas de sueño suficientes, comer liiviano y tomar abundante agua.
Analía Montenegro
